Marco jurídico contra la discriminación de las escolares obligadas a llevar faldas.

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Desde la Asociación Gafas Lilas contra las Violencias Machistas, consideramos que la actual situación, por la que se obliga (directa o indirectamente) a las niñas a llevar faldas en sus colegios públicos, privados y concertados supone una sistemática vulneración de sus derechos fundamentales, por razón de género.

La segregación del alumnado por prendas de vestir, en función de su sexo, contraviene directamente numerosa normativa existente en nuestro derecho español.

En primer lugar, la Constitución Española, en su artículo 14 dice que todas y todos “son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo…” El artículo 27 de esa misma norma sostiene que “la educación tendrá por objeto  el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales.”

Pero no es solo nuestra norma máxima, la que sostiene la igualdad y no discriminación, como un derecho que debe ser respetado en las aulas.

También nuestra vigente Ley Orgánica de Educación, que menciona en 67 ocasiones la palabra igualdad, dice en su artículo 1 que “el sistema educativo español, configurado de acuerdo con los valores de la Constitución… se inspira en … la igualdad de derechos y oportunidades que ayuden a superar cualquier discriminación… y en la transmisión y puesta en práctica de valores que… como la igualdad, ayuden a superar cualquier tipo de discriminación.” El artículo 2 del mismo cuerpo legal, sostiene que el sistema educativo español se orientará para la consecución de… la educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, en la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y en la igualdad de trato…”  En muchos más artículos se hace referencia a la igualdad en todas sus formas, llegándose a precisar como uno de los objetivos de la educación, en el artículo 23, que se rechazan los estereotipos que supongan discriminación entre hombres y mujeres. 

Nos ilumina el camino la Sentencia del Tribuna Supremo 19 de abril de 2011, del orden social, que consideró que vulneraba el artículo 14 de la Constitución Española, y suponía una discriminación para las mujeres, que en el ámbito laboral, y en el seno de las empresas, se les obligase, en la uniformidad, a llevar falda, mientras que sus compañeros hombres podían llevar pantalones.

Recordamos, así mismo, que los Consejos Escolares (que llevan en su composición un concejal o representante del Ayuntamiento en el que esté radicado el centro) tienen la competencia, atribuida por el artículo 127 de la Ley Orgánica de Educación, de “proponer medidas e iniciativas que favorezcan la igualdad entre hombres y mujeres, y la igualdad de trato.” Lo que resulta incompatible con la aprobación de uniformidad diferenciada y discriminatoria.

Además, los directores de los centros, conforme al artículo 132 de la misma ley, le corresponde garantizar el cumplimiento de las leyes y demás disposiciones vigentes”

También, señalamos la obligación de la Inspección Educativa de cumplir con la función atribuida en el artículo 151 de la Ley Orgánica de Educación, que le obliga a “velar por el cumplimiento y la aplicación de los principios y valores recogidos en esta Ley, incluidos los destinados a fomentar la igualdad real entre hombres y mujeres.”

Toda práctica de imposición de faldas solo a las niñas (de forma directa o indirecta) que se materialice en la falta de libertad en la elección, supone un incumplimiento de las obligaciones que les corresponde a los Consejos Escolares, a la Dirección del Centro y a la Inspección Educativa. 

El marco constitucional resulta vinculante para todo tipo de educación, ya sea pública, privada o concertada, y los derechos fundamentales no pueden ser objeto de negociación.

Por eso, desde nuestra Asociación Gafas Lilas Contra Las Violencias Machistas, entendemos que las Instituciones Educativas competentes ( artículo 9.2 de la Constitución Española) deben intervenir frente a esta práctica discriminatoria. Instándose a que cesen las siguientes conductas por las que se impone la discriminación, en cualquiera de sus formas:

1º).- Imponer, a las niñas, la obligación de ponerse falda, través de las circulares aprobadas por los Consejos Escolares o por los órganos de dirección de los centros. (Forma de discriminación directa)

2º).- Imponer, a las niñas, la obligación de ponerse falda, a través de las fotografías de sus webs o blogs en las que solo se muestra a niñas con faldas y a niños con pantalones. (Forma de discriminación indirecta)

3º).- Imponer, a las niñas, la obligación de ponerse falda, mediante una costumbre o práctica instaurada que de por hecho, que solo los niños llevan pantalones. (Forma de discriminación indirecta)

Y para ello creemos que hay que aprobar, sin demora, disposiciones que recuerden que la imposición de una prenda por sexos es discriminatoria. Disposiciones que tengan como destinatarios directos a: Todos los centros escolares sin distinción,  a sus Direcciones Escolares, a las Asociaciones de Madres y Padres del alumnado, Consejos Escolares, Profesorado y Familias.

En todo caso, desde nuestra Asociación, recomendamos que, para el caso de que las Asociaciones de Madres y Padres del alumnado o los Centros de Dirección Escolares acordasen la utilización de uniformes, los mismos consten solo de pantalón.

Creemos que es la única forma válida y respetuosa de educar, a las niñas y niños, alejados de los roles de género pasa por ofrecer una única prenda que no diferencie por sexo, y que les permita desarrollarse y relacionarse como personas iguales.

Educar en igualdad supone crear, en el ámbito escolar, un entorno favorable para que niñas y niños puedan interactuar, jugar, comunicarse, relacionarse y desarrollar su personalidad sin que el género u otras circunstancias interfieran. Por eso, vestirles con prendas diferentes de falda y pantalón, responde a unos parámetros tradicionales y antiguos, ampliamente superados, que impiden que estas niñas y niños puedan verse como personas totalmente iguales.

Asociación Gafas Lilas a 24 de septiembre de 2016.